Una de las expresiones musicales mexicanas más difundidas a nivel mundial, es sin lugar a dudas la música de mariachi. Su permanencia hasta nuestros días se ha dado, entre otros factores, gracias a su gran versatilidad, ya que suele acompañarnos desde que nacemos, festejando el hecho, hasta que la vida acaba, resonando sus notas musicales en algún funeral.

 

La música de mariachi se inserta en prácticamente cualquier escenario donde se requiera; la encontramos en bodas, cumpleaños, serenatas, misas, eventos empresariales o hasta en partidos de fútbol, entre un largo etcétera, permeando brechas generacionales, estilos musicales y estratos sociales.

 

El concepto del mariachi tradicional se situó en el siglo XVI en la Nueva España, producto del mestizaje entre las bases sonoras e instrumentos musicales indígenas mexicanos, africanos y europeos, lo cual, le ha dotado de una enorme riqueza musical y cultural.

 

El mariachi moderno, prácticamente como lo conocemos, lo ubicamos a finales del siglo XIX en el occidente mexicano, donde los grupos musicales volvieron esencial para su ejecución, el empleo de instrumentos musicales como los violines, vihuelas, guitarras, guitarrones y arpas. A partir de entonces, también podemos observar cómo los mariachis comenzaron a popularizar los mundialmente reconocidos traje y sombrero de mariachi.

 

A la fecha, los mariachis se han ido acoplando a los gustos y exigencias del público, pero han logrado conservar en gran manera su esencia original, para sumarse a los muchos rasgos folclóricos y elementos que nos dotan de orgullo, cultura e identidad nacional.

 

Por ello, es importante conocer más sobre la música de mariachis, sus orígenes y evolución, y qué mejor manera de hacerlo, que volverla parte de los momentos más significativos de nuestras vidas.

 

Te invitamos a conocer al Mariachi Juvenil Guadalajara, quienes contamos con la pasión y gusto por preservar y difundir la música tradicional mexicana, y con el compromiso de amenizar tus eventos de manera única. Llámanos y compruébalo.